Luis Antonio Calvo

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Hijo de Félix Serrano y Marcelina Calvo, desde niño mostró un enorme interés por la música. Cuando aún era muy joven, su familia fue abandonada por su padre. Cuando tenía 9 años, la pequeña familia, compuesta por Luis Antonio, su madre y su hermana Florinda, se trasladó a Tunja buscando un mejor porvenir. En Tunja, Calvo se convirtió en mensajero de la tienda de Pedro León Gómez, un hombre que practicaba el violín e inició al futuro gran músico en el uso de este instrumento. Sintiendo que su vocación lo llamaba con una intensidad cada vez más fuerte, Calvo inició estudios de violín y piano con el maestro Tomás Posada.

Ingresó a la Banda Departamental de Boyacá como platillero, y tiempo después fue el encargado del bombo, posición en la que duró poco más de cuatro años, hasta que el gobernador del departamento le concedió el nombramiento para ejecutar el bombardino; durante este tiempo, Calvo continuaba con sus estudios de violín. En esta época compuso su primera obra, Libia, cuya belleza armónica lo convierte también una de sus mejores composiciones.

Para buscar una mejor situación económica, su familia se trasladó a Bogotá, llegando a la capital el 11 de mayo de 1905. En ese mismo año se presentó al ejército, ingresando a la banda como tercer pistón. Su sueldo, por ser un músico de tercera clase, era de 50 pesos, que muy pronto se convertirían en tan sólo 25 debido a un decreto del gobierno que además lo rebajó un grado. Esto agravó la situación de su familia, que vivía en un cuarto arrendado en muy malas condiciones.

Calvo intentó obtener una beca para estudiar en la Academia de Música que el gobierno otorgaba a todo integrante de una banda musical, pero no logró conseguirla debido a que no tenía las recomendaciones necesarias. Se dedicó entonces a la composición e instrumentación de piezas musicales para la banda; hizo la instrumentación de su obra “Libia”, y de esta forma pudo tocarla con la banda. Dos años después, un nuevo decreto gubernamental le restituyó su grado militar y su antiguo sueldo, a la vez que era ascendido gracias a su habilidad musical. Calvo fue, además, finalmente invitado a pertenecer a la academia de música, con lo cual pudo completar su educación musical adecuadamente. Allí pudo conocer al maestro Guillermo Uribe Holguín, quien lo instruyó en la interpretación del violonchelo.

El 14 de octubre de 1916 Luis Antonio Calvo descubrió, por medio de la atención médica del doctor Carlos Tirado Macías, que padecía la enfermedad de Hansen, la lepra, por lo que debió ser internado en el lazareto de Agua de Dios, donde más adelante compondría la mayor parte de sus obras. Se le hizo un homenaje en el Teatro Colón como despedida, y el 12 de mayo de 1916 fue recluido en Agua de Dios, donde los padres salesianos, directores del lazareto, le proporcionaron toda clase de comodidades a Calvo y su familia. Poco tiempo después de su reclusión le fue obsequiado un piano por parte de la ciudadanía bogotana. Debido a eso, Calvo se dedicó casi por completo a este instrumento.

El 18 de octubre de 1942 contrajo matrimonio con doña Ana Rodríguez, quien vivía en el lazareto acompañando a una hermana suya que padecía la enfermedad.

Luis Antonio Calvo falleció el 22 de abril de 1945 a las 3 de la tarde en el Sanatorio de Agua de Dios, a causa de un ataque de uremia. Diversas fuentes señalan que posiblemente su lepra estaba curada desde tiempo antes del momento de su fallecimiento; es imposible, sin embargo, confirmar o refutar estas teorías debido a que el historial clínico del músico fue destruido, junto a varias de sus obras.

Actualmente Fundación Phoenix se encarga de la administración de la Casa Museo Luis A. Calvo, conservando y fortaleciendo a través de un dedicado trabajo cultural la vida y obra del Maestro.

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